La misión
No podemos cambiar de la noche a la mañana las circunstancias de cada niño, pero sí podemos cambiar lo que creen que es posible
Seguimos Aquí existe para poner una idea concreta en las manos de un niño desde temprano: que tener casa propia, quedarse en tu comunidad y construir algo para la próxima generación son cosas que hacen las familias comunes.
Lo que enfrentan las familias
En todo Puerto Rico, las familias han cargado con el alza en los costos de vivienda, el desplazamiento de los barrios que ellas mismas ayudaron a levantar, el acceso limitado a la educación financiera y el cierre de cientos de escuelas. Muchos hogares han tenido que tomar la decisión más difícil que existe: irse.
Esas presiones son reales y son más grandes que cualquier libro. Esta iniciativa no pretende resolverlas. Lo que sí puede hacer es llegarle a la niñez a la edad en que todavía se están formando sus creencias, y asegurarse de que las palabras hogar, ahorrar, dueño e hipoteca no le suenen ajenas.
Describimos estas condiciones en términos generales, a partir de la experiencia del autor y de la dedicatoria del libro. Cuando citemos cifras específicas, enlazaremos la fuente.
Libros bilingües, en salones reales, por toda la isla
Cada auspicio financia copias en inglés y en español de Seguimos Aquí para escuelas elementales, bibliotecas y organizaciones comunitarias en Puerto Rico — escogidas junto a educadores, entregadas donde las quieren y reportadas con honestidad.
- Los libros llegan en ambos idiomas, para que ningún niño se lea a sí mismo en traducción
- Las escuelas y organizaciones solicitan libros directamente por este sitio
- Cada entrega se confirma antes de contarse en el panel de impacto
- Los auspiciadores reciben una actualización sobre dónde llegaron sus libros, sujeto al permiso de la escuela
Lo que prometemos y lo que no
Lo que hacemos
- Publicar en el panel de impacto solamente números confirmados
- Nombrar auspiciadores únicamente con permiso por escrito
- Decirte con claridad cuando una entrega se atrasa o una escuela declina
- Mantener los fondos de auspicio dirigidos a producir, manejar y entregar los libros
Lo que no hacemos
- Prometer deducción contributiva — la respuesta honesta está en las preguntas frecuentes
- Alegar respaldos de escuelas, agencias o empresas con las que no tenemos alianza
- Publicar fotos de niños sin permiso de la escuela y de la familia
- Inventar estadísticas para que la misión luzca más grande de lo que es
Cada auspicio inicia una conversación que ese niño no iba a tener de otra manera
Sobre dinero, vivienda, propiedad y cómo puede lucir su futuro.